sábado, 26 de septiembre de 2009
La verdadera historia de Muhammad Ali, un perro hecho héroe
Muhhammad Ali, fue endiosado por un público y unos medios que tergiversan la realidad. Es un deportista con nula deportividad, que insultaba sin ningún respeto a sus rivales, no aceptaba sus derrotas y se creía por encima de TODO y TODOS. Engañaba a los que le rodeaban y querían y sólo le importaba la fama.
Les recomiendo que vean el documental sobre la tercera pelea ALI vs Frazier de Thrilla in Manilla. La que se describe como la pelea más dura y sangrienta de toda la historia. 14 asaltos en los que no paran de darse ostias que tumbarían a cualquier boxeador.
Después del decimocuarto asalto, el entrenador de Frazier paró la pelea por el peligro de que Frazier muriera en el Ring en el 15 (el último). En las imágenes se ve a un Frazier destrozado, ciego por una brecha encima del ojo con el que veía (años después se supo que en el otro tenía cataratas), que gasta las últimas fuerzas en lo único que podía hacer: mover la cabeza de lado a lado pidiéndole a su entrenador que no parara la pelea. Su orguyo estaba tan herido por el comportamiento de Ali antes de la pelea que prefería morir a perder ante una persona a la que había ayudado y tendido una mano en sus malos momentos, y que sin ningún escrúpulo le traicionó y faltó el respeto de todas las formas posibles.
Finalizado el combate se descubrió que cuando Ali llegó a su esquina después del asalto 14, le pidió a su entrendor que le quitara los guantes porque no podía seguir. El entrenador de Frazier paró la pelea antes de que Ali se los quitara...
Un poco de historia:
Ali fue apartado del boxeo por su negativa a acudir a la guerra de Vietnam y le fue retirado el título de campeón.
Después de esto, Ali pasó una época muy mala.
Con el cinturón de campeón vacante, Joe Frazier disputó con otro boxeador el título y se proclamó nuevo campeón de los Pesos Pesados.
Entonces Frazier tendió una mano a Ali. Le prestó dinero, se preocupó por él e intentó que los medios no le olvidaran.
Y años más tarde consiguió presionar a la Federación de Boxeo para que Ali volviera a competir. Para Frazier Ali seguía siendo el campeón, ya que le habían despojado de su título injustamente. Y lo que frazier quería era pelear con Ali para demostrar que realmente él se merecía llevar el cinturón de campeón de los Pesos Pesados.
Ali traicionó a Frazier después de todo ello, insultándole en todos los medios (sin motivo alguno, sólo por ser su rival), ridiculizándole e hiriendo el orgullo de Frazier y su familia. Jugaba sucio antes y después de la pelea. Criticó a su rival y manipuló a la gente para convertir a Joe en la imagen del negro que no se sentía negro, que estaba de parte de los ricos blancos y los Sheriffs.
"Joe Frazier es blanco" decía Ali.
Y nada más lejos de la realidad, porque Joe era negro como el carbón, nacido en un suburbio pobre americano. Tuvo una hija con 16 años y trabajaba en una fábrica de carne a la vez que entrenaba para luchar.
Falta decir, que en el primero de los combates, Frazier venció a Ali por puntos demostrando quién era el mejor.
Perdió el segundo, y en el tecero demostró ser el mayor luchador de la historia (sí, por encima de Nadal, jeje). Pero en esa peli ganó el doblemente malo.
Después del combate, Ali hizo que llamaran a un hijo de Frazier para pedirle perdón de su parte. Frazier, a sus 75 años, sigue sin perdonar a Ali, que ni siquiera fue capaz de llamarle.
Les recomiendo que vean el documental sobre la tercera pelea ALI vs Frazier de Thrilla in Manilla. La que se describe como la pelea más dura y sangrienta de toda la historia. 14 asaltos en los que no paran de darse ostias que tumbarían a cualquier boxeador.
Después del decimocuarto asalto, el entrenador de Frazier paró la pelea por el peligro de que Frazier muriera en el Ring en el 15 (el último). En las imágenes se ve a un Frazier destrozado, ciego por una brecha encima del ojo con el que veía (años después se supo que en el otro tenía cataratas), que gasta las últimas fuerzas en lo único que podía hacer: mover la cabeza de lado a lado pidiéndole a su entrenador que no parara la pelea. Su orguyo estaba tan herido por el comportamiento de Ali antes de la pelea que prefería morir a perder ante una persona a la que había ayudado y tendido una mano en sus malos momentos, y que sin ningún escrúpulo le traicionó y faltó el respeto de todas las formas posibles.
Finalizado el combate se descubrió que cuando Ali llegó a su esquina después del asalto 14, le pidió a su entrendor que le quitara los guantes porque no podía seguir. El entrenador de Frazier paró la pelea antes de que Ali se los quitara...
Un poco de historia:
Ali fue apartado del boxeo por su negativa a acudir a la guerra de Vietnam y le fue retirado el título de campeón.
Después de esto, Ali pasó una época muy mala.
Con el cinturón de campeón vacante, Joe Frazier disputó con otro boxeador el título y se proclamó nuevo campeón de los Pesos Pesados.
Entonces Frazier tendió una mano a Ali. Le prestó dinero, se preocupó por él e intentó que los medios no le olvidaran.
Y años más tarde consiguió presionar a la Federación de Boxeo para que Ali volviera a competir. Para Frazier Ali seguía siendo el campeón, ya que le habían despojado de su título injustamente. Y lo que frazier quería era pelear con Ali para demostrar que realmente él se merecía llevar el cinturón de campeón de los Pesos Pesados.
Ali traicionó a Frazier después de todo ello, insultándole en todos los medios (sin motivo alguno, sólo por ser su rival), ridiculizándole e hiriendo el orgullo de Frazier y su familia. Jugaba sucio antes y después de la pelea. Criticó a su rival y manipuló a la gente para convertir a Joe en la imagen del negro que no se sentía negro, que estaba de parte de los ricos blancos y los Sheriffs.
"Joe Frazier es blanco" decía Ali.
Y nada más lejos de la realidad, porque Joe era negro como el carbón, nacido en un suburbio pobre americano. Tuvo una hija con 16 años y trabajaba en una fábrica de carne a la vez que entrenaba para luchar.
Falta decir, que en el primero de los combates, Frazier venció a Ali por puntos demostrando quién era el mejor.
Perdió el segundo, y en el tecero demostró ser el mayor luchador de la historia (sí, por encima de Nadal, jeje). Pero en esa peli ganó el doblemente malo.
Después del combate, Ali hizo que llamaran a un hijo de Frazier para pedirle perdón de su parte. Frazier, a sus 75 años, sigue sin perdonar a Ali, que ni siquiera fue capaz de llamarle.
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